En una ceremonia totalmente desangelada, quien volvió a brillar en la final de Miss Universe México fue Fátima Bosch, que llegó no sólo a agradecer su reinado, también a hacer una petición a todos los mexicanos, que apoyen a la nueva representante del país ante el certamen internacional, que este año quedó en manos de la representante de Jalisco, María Vargas.
"Me encanta volver a estar en casa, sin duda hoy es un día de muchos sentimientos, todo empezó aquí hace un año con un sueño, de poder representar dignamente a mi país ante el mundo. Es una gran responsabilidad llevar el nombre de México en los hombros, lo di todo con mi corazón, quiero que no tengan duda de eso. Aunque ha sido un año difícil, siempre mi país y saber que los represento en cada rincón que voy, es lo que me da fuerza para seguir adelante", expresó Fátima, quien llegó portando un espectacular vestido nude con bordado en dorado, amarillo, verde y rojo, aplicados en flores, que también lucía en su cabello con un tocado.