El Banco de México (Banxico) se encuentra en el centro de la atención financiera tras la publicación de las minutas de su última reunión de política monetaria y el anuncio del cierre del programa Directo a México. La decisión de mantener la tasa de interés objetivo en 6.50% fue unánime, pero las discusiones internas revelan posturas encontradas sobre la posibilidad de recortes en las próximas sesiones, en un contexto de volatilidad cambiaria y presiones inflacionarias.
La relevancia de estas decisiones radica en el impacto directo sobre el tipo de cambio, el costo del crédito y la estabilidad económica del país. Además, el cierre de Directo a México afecta a miles de usuarios que utilizaban este canal para transferencias transfronterizas, especialmente entre México y Estados Unidos.